La infidelidad

La infidelidad: qué es, causas, tipos y cómo superarla

La infidelidad es uno de los motivos principales por los que a día de hoy se producen más rupturas de pareja. Para muchos, es un fenómeno que trae consigo mucho sufrimiento propio y para la pareja. 

¿Qué es la infidelidad?

Según la Real Academia de la Lengua Española (RAE) se podría definir la infidelidad como la falta de lealtad. Es decir, el incumplimiento de unas normas preestablecidas.  

Para la mayoría, hablar de infidelidad se asocia directamente con la pareja. Sin embargo, también es aplicable a la relación que uno tiene consigo mismo. Es común también oír hablar de infidelidad en la religión cuando se rompen los preceptos establecidos.

En este artículo hablaremos especialmente de la infidelidad en la pareja.

Varios estudios científicos, como el de la Universidad de Kansas, han analizado el tema llegando a interesantes conclusiones. La infidelidad afecta por igual a hombres y a mujeres. Suelen producirse en su mayoría en ambientes de trabajo. Sin embargo, existen diferentes conceptos de que es infidelidad según el sexo.

Para los hombres

Ellos perciben la infidelidad con un claro componente sexual. Es decir, un hombre interpreta que existe infidelidad siempre y cuando haya o bien mensajes o encuentros sexuales. No obstante, en casos donde se hayan producido gestos amorosos, como un beso, no necesariamente son considerados como una infidelidad.

Para las mujeres

Por otro lado, las mujeres manifiestan en su mayoría que la infidelidad surge de un cambio emocional. Esto pone de manifiesto que los gestos amorosos, como un beso, se consideran infidelidad para las mujeres. Mientras que los hombres tienden a ver la infidelidad como un acto sexual las mujeres optan más por el componente emocional.

Causas de la infidelidad

Existen diversos motivos por los que tanto hombres como mujeres son infieles, entre las causas principales podríamos destacar los siguientes.

Genética

Muchos investigadores han comprobado que existen determinados genes relacionados con la infidelidad. Si bien es un factor más y depende del contexto y la manera en la que se relaciona con la pareja, si podría ser un aliciente para llevar a cabo una infidelidad.

Los genes presentes en el circuito de recompensas del cerebro tiene un papel fundamental en la activación de estos. A día de hoy siguen investigando sobre este fenómeno ya que no se sabe con exactitud como funciona.  

Relación ‘muerta’ o estropeada

La mayoría de las veces por las que una persona es infiel tiene que ver precisamente con este motivo. Muchas parejas que siguen juntas prácticamente no conversan, no pasan tiempo juntas, no se entienden… simplemente siguen juntos por rutina o en algunos casos haber tenido hijos.

Cuando se dan este tipo de situaciones, en vez de intentar superar los ‘baches’,  muchos comienzan a buscar fuera de sus relaciones o bien la pasión o bien el amor (o ambas) que no encuentran en sus parejas. En estos casos, se tiende a la idealización de la tercera persona, creyendo que es mucho mejor que su pareja actual, llegando en algunos casos a dejar las relaciones anteriores por esa nueva.

Dentro de relaciones que se consideran que están estropeadas, muchas personas creen que siendo infieles sus parejas se ‘pondrán las pilas’. Haciendo que uno de los miembros arriesgue la relación creyendo que será un punto de inflexión y se solucionarán los problemas.

Carencias en la pareja

A veces, no necesariamente se necesita que tu relación actual esté muerta para ser infiel. En muchos casos se busca fuera cosas que con el tiempo se han ido perdiendo en la pareja. Entre ellas podría destacar el afecto o incluso las relaciones sexuales.

En estos casos no significa que la persona no quiera a su pareja sino que descubre en otra tercera persona factores que ya se han desvanecido con su compañero/a. Especialmente los primeros signos de enamoramiento o pasión desmesurada por otra persona generan confusión en el vínculo de amor que ya se posee.

También se podría dar una infidelidad por exceso de cotidianidad sin que la relación esté estropeada. Es decir, la rutina consigue que la pareja se aborrezca y pueda desear experiencias nuevas o estímulos diversos para hacer frente a su propio aburrimiento. En estos casos es común encontrar las ganas de volver a sentirse ‘jóvenes’ y deseados.

Gusto por lo ‘prohibido’

Existen personas con tendencias aventureras y que fisiológicamente necesitan altas dosis de adrenalina. Es común que este tipo de personas tengan elevada tanto la testosterona como la dopamina. Esto provoca que tiendan a tener relaciones paralelas para ‘saciar’ su ansia de lo que supone asumir un riesgo.

Con personas que tienen tendencia a este tipo de personalidad es muy importante mantener la tentación viva en la pareja. Suelen además diferenciar muy bien entre el amor y la sexualidad, siendo infieles normalmente por motivos sexuales.  

Baja autoestima

Otro motivo a destacar dentro de la infidelidad es la baja autoestima sumada a la inseguridad.

Por un lado, una persona puede tender a la seducción de personas externas para afianzar su confianza y autoestima, sintiéndose deseado de forma recurrente.

Por otro, en muchas circunstancias sentimos que estamos en desigualdad de condiciones con respecto a nuestra pareja. Puede que percibamos que es más atractiva o que está ‘por encima’ de nosotros.

Buscaremos entonces a través de la infidelidad potenciar nuestro valor y ganar la autoestima que somos incapaces de obtener por nosotros mismos.

Miedo o venganza

En parejas donde uno de los miembros tiene sospechas de que el otro le está siendo infiel, muchas veces en vez de comprobarlo decide serlo para equilibrar el sufrimiento que les produce.

También es común en parejas donde se ha producido anteriormente la infidelidad en uno de los miembros, que el otro haga lo mismo para contrarrestar el dolor que ambos sufren.

En casos donde se cree que la pareja está atravesando una mala racha y puede acabar en ruptura, personas con miedo a estar solas y con patrón dependiente, buscarán ser infieles para tener una pareja nueva antes de que se acabe la que tienen actualmente.

Apego

Otro de los motivos por los que una persona es infiel es por el apego. Se podría definir el apego como la incapacidad de soltar, siendo ‘dependientes’ de personas o cosas.

En este tipo de circunstancias es posible observar a personas incapaces de involucrarse con alguien de manera real. Es decir, parejas basadas en el ‘no estar solo’ en vez de vez a la pareja como un acompañante. Es común en estos casos que debido a la falta de madurez emocional, necesaria para tener un vínculo real con alguien se cree una pareja estable y duradera.

Adicción al sexo

El caso más difícil de gestionar se produce cuando una persona es infiel por adicción al sexo.

En estos casos la persona que es infiel tiene unos niveles de sufrimiento muy elevados ya que por un lado quiere a la pareja con la que está. Sin embargo sus impulsos sexuales, clínicamente elevados en comparación con una persona sin adicción, le llevan a caer en la tentación de la infidelidad para liberarse lo más rápido posible de sus impulsos.

En este tipo de personas es recomendable acudir a terapia con un experto en adicciones y ser muy honesto con la pareja sobre su condición.  

Tipos de infidelidad

Más allá de las causas que llevan a una persona a ser infiel también existen diferentes tipos de infidelidad. Entre los principales podemos distinguir en base al lugar de contacto, vínculo personal y la intencionalidad.

Lugar de contacto con la tercera persona

Actualmente existen infidelidades físicas, cuando las personas se encuentran en persona, y las virtuales o online.

En la sociedad en la que vivimos el principal tipo de infidelidad que se experimenta es el virtual, pudiendo después pasar a un plano físico. Las ventajas de la infidelidad online son destacables produciendo en muchas ocasiones un aumento de la autoestima en la persona que la realiza sin ver la necesidad de llegar a culminar la infidelidad en un plano físico.

Intencionalidad

Si una persona planea o busca ser infiel a su pareja, hablamos de una infidelidad directa. En estos casos la persona podría interactuar con terceras personas, descargarse aplicaciones para poder conocer a gente nueva…etc.

Por otro lado, si una persona no tiene en mente ser infiel y finalmente lo es por haberse dejado llevar en un momento determinado, se considera una infidelidad indirecta. En este tipo de casos se produce una sensación de culpabilidad y arrepentimiento mayor en el que la comete.

Vínculo Personal

Según el vínculo se podría hablar de infidelidad sexual o afectiva.

En el primer caso, normalmente el más común, se ve a la tercera persona como fuente de deseo sexual. Es muy común en los hombres ya que suelen después buscar el amor en la pareja que ya tienen.

La infidelidad afectiva, siendo más común en mujeres, va más allá de un encuentro sexual, a mayores se crea un vínculo afectivo con esa persona. Muchas veces se produce un enamoramiento y se busca crear una pareja estable con ese amante.

¿Qué provoca la infidelidad?

Normalmente la infidelidad suele acarrear mucho sufrimiento tanto para el que la comete como para el que la recibe, siendo este último el más perjudicado.

Sin duda alguna, esta persona tiende a ser la que más sufre ante esta situación, pudiendo desencadenar en episodios de ansiedad e incluso depresivos.

Dolor, rencor y traición

Lo primero que se siente al comprobar que su pareja le ha sido infiel es confusión. De repente todo empieza a tener sentido, el llegar tarde, los mensajes…etc.

En ese mismo instante la confianza en la otra persona se rompe por completo experimentando la traición cometida.

Es común sentir dolor desmesurado y rencor hacia la otra persona que en vez de solucionar lo que tiene busca fuera lo que no le proporcionan.

Sumado a esto, se suele culpabilizar al que ha sido infiel sobre la ruptura de la familia en el caso de que existan hijos, haciéndole responsable del dolor ocasionado y las consecuencias que esto pueda tener.

Baja autoestima y culpabilidad

La mayoría de las veces la persona a la que han engañado entra en un bucle de querer identificar las causas. En muchas circunstancias entrando en la comparación con la tercera persona y sintiendo que ‘no es suficiente’.

La bajada de autoestima es tan fuerte que la persona a la que le han sido infiel suele entrar en una fase de auto-duda, creyendo que no va a ser capaz de encontrar a nadie que sea capaz de querer estar con él/ella.

Por otro lado, a veces afecta tanto que se produce una sensación de culpa en la persona. Creyendo que tendría que haber hecho algo diferente para que su pareja no hubiese sido infiel, sintiéndose causante, entrando en frases como ‘si hubiese hecho esto o lo otro’…etc. 

¿Cómo superar una infidelidad?

Muchas parejas a pesar de haber vivido una infidelidad han sabido reconducir su relación y sobrellevarlo. Normalmente en estos casos se ha dado una infidelidad indirecta y se percibe como fruto de un error. El proceso de superar una infidelidad consiste en volver a crear la confianza perdida en la pareja. Para ello los siguiente puntos son importantes:

Tiempo

Si has sido infiel o te lo han sido, date tiempo. Es normal que estés atravesando mucho dolor por esta situación. Es probable que sientas rechazo hacia tu pareja. No tienes por qué tomar una decisión precipitada, volver a reconstruir la confianza perdida requiere de mucho tiempo y esfuerzo por parte de las dos personas.

Sinceridad plena

Uno de los principales motivos por los que se es infiel es por falta de sinceridad. Muchas veces teniendo una conversación con nuestra pareja sobre que no nos sentimos queridos o que tenemos la sensación de que nos falta algo pueden llevar a solucionarlo sin tener que involucrar a terceras personas.

Si ya se ha producido la infidelidad, comentárselo a tu pareja. Puede ser un buen inicio hacia el perdón y regenerar la confianza perdida dando la oportunidad de restablecer las bases de la relación. Por otro lado, ser sincero sobre los sentimientos que se puedan tener con la tercera persona. Es importante para equilibrar la pareja o decidir poner fin a ella.

No involucrar a terceros

Evitar sobre todo culpabilizar al infiel sobre la ruptura de la familia e incluso poner a los hijos en su contra. Una infidelidad de pareja no tiene que significar un desinterés familiar.

Por otro lado, no culpabilizar a la tercera persona. El culpable es siempre el infiel. Es probable que la persona con la que se ha sido infiel desconozca esta relación. Los celos y comparaciones no ayudan a solucionar el problema.

Si lo que se busca es retomar la relación inicial romper el contacto y dejar de frecuentar los sitios donde ve a el o la amante, es lo idóneo para empezar de 0 con la pareja.

Establecer las bases de la nueva relación 

Tras una ruptura, retomar una relación supone iniciar una nueva con la misma persona. Esto significa que nunca se volverá al punto inicial. Se deben comentar las carencias que han surgido y han empujado a uno de los dos a ser infiel.

Volver a asentar las bases de una relación sana, basada en la confianza. Y sobre todo donde ambos definan que es la infidelidad para ellos y marquen los límites idóneos.

Esto requiere de mucho compromiso por los dos lados. Dejando el pasado y los reproches a un lado para que no se produzca una situación desequilibrada de víctima y verdugo.

Pedir ayuda profesional

Si no sois capaces de dejar el pasado a un lado y hablar del tema provoca más sufrimiento, tal vez podríais acudir o bien a un psicólogo a un coach sentimental para poder ayudaros a reencontraros de nuevo.

Dejar ir

Si consideras que no hay vuelta atrás en lo sucedido, dejar ir a la persona. Sin odios ni venganza, será lo más sano para ti. Trabaja en tu autoestima. Comprende que la decisión del otro al ser infiel no pone en duda tu valía personal. Sino sus propias dudas acerca de la relación o incluso de sí mismo.

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¡Muchas gracias!

 

 

 

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Celia de la Hoz Sacasa

Experta en Coaching Profesional acreditado por la International Coaching Federation (ICF) y la Asociación Española de Coaching (ASESCO). Mentora de habilidades interpersonales y comunicación (soft skills).

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