crisis existencial

Crisis existencial: encontrar sentido a la vida y superarla

En determinadas circunstancias podemos llegar a sentir que la vida no tiene sentido. Nos sentimos perdidos, abrumados y muy confusos sobre lo que sucede tanto a nuestro alrededor como en el interior. Esos momentos en los que percibimos una falta de sentido podemos estar enfrentándonos a una crisis existencial.  

¿Qué son las ‘crisis existenciales’?

El concepto de crisis existenciales decide acuñarse haciendo referencia a la corriente filosófica del existencialismo. Esta busca respuestas a como el ser humano de manera individual tiene la responsabilidad de que sus actos sean relevantes para la vida. Es decir, el ser humano debe por tanto buscar un sentido específico para su vida.

Entre los principales filósofos y autores del existencialismos cabe destacar a Friedrich Nietzche, Jean-Paul Sartre o Kierkegaard entre otros. Todos ellos se caracterizaban por la ruptura con la filosofía tradicional. Esta afirma que todas las personas por su condición humana tiene un mismo sentido de vida.

El existencialismo, por tanto, afirma que todo ser humano experimenta de manera individual el concepto de ‘existir’. Y por ello cada uno debe dotar a la vida con un significado propio. Invitando a la acción de que cada uno busque el suyo.

Ejemplo

Si te has perdido o te gustaría entender esto mejor, te pongo un ejemplo.

Mientras que filósofos como Platón sostenían que el sentido de la vida de todo ser humano es la felicidad; los existencialistas afirman que no hay uno común.

Por lo tanto para ti tal vez el sentido de tu vida se encuentre en la música y para otra persona en tener hijos.

Concepto psicológico

Teniendo en cuenta de donde procede el término ‘existencial’ y lo que implica, es ahora mucho más fácil entender las conocidas como crisis existenciales.

Estas son, por lo tanto, periodos de tiempo en los que una persona considera que su vida no tiene sentido. Afectando duramente su autoestima. Durante las crisis existenciales las personas experimentan altos niveles de desconfianza, confusión y sensación de abandono, como veremos más adelante.

Este fenómeno ocurre por igual tanto a hombres como mujeres independientemente de su edad. Aunque existen períodos de vida en los que estos tipos de crisis son más propensas por lo cambios bruscos que suponen.

¿Cómo afectan?

Las crisis existenciales son una fuente de altísimo malestar para el ser humano. Aunque muchos tienen la suerte de no haberlo experimentado. El motivo principal por el que afecta de una manera tan profunda es porque ‘ataca’ directamente a nuestra identidad. A la pregunta de ¿quién soy yo?

Aunque hay autores que intentan dar luz al tema creando posibles tipos de crisis existenciales, todas se podrían resumir por lo que tienen en común. Afectan de manera directa y negativa al ‘quienes somos’.

¿Cómo saber si estoy atravesando una?

Cuando uno se enfrenta a una crisis existencial lo primero que siente es que el ‘mundo se para’.

De repente, empiezas a sentir incomodidad y ver separación entre ti mismo y el mundo, como si ‘algo se hubiera roto’. Debido a ese ‘algo que se ha roto’ empiezas a ver la vida y el mundo como algo sin sentido donde no eres más que una pieza que no encaja.

A mayores, tu mente empieza a pensar y compararse con tu entorno más cercano buscando ejemplos de personas que encajan, sintiéndote aún más extraño todavía.

Te sientes engañado, abandonado en un mundo ‘cruel’ y sin sentido, en el cual tu vida se puede centrar en ser ‘siempre igual, haciendo todos los días lo mismo’.

Siendo estos tus principales sentimientos y visiones de mundo, junto con la sensación generalizada de que ‘nada tiene sentido’. Se le debe sumar además la apatía de no querer hacer nada ni querer a penas relacionarse con gente por falta de motivos profundos que sustenten la existencia.

Una característica clave para saber si estás atravesando una crisis existencial reside en el hacerse preguntas sobre el sentido que tiene uno mismo en mundo.

Preguntas como ¿quién soy?; ¿para qué estoy en el mundo?; ¿cuál es mi misión de vida?; ¿estoy en el camino correcto?... son buenos indicadores de que hay algo entorno a la identidad que está fallando. Podrían ser dudas puntuales o ser un indicio de una crisis existencial.

Si leyendo esto te has sentido identificado debes saber que las crisis existenciales, si no se pide ayuda a tiempo, pueden llegar a derivar en problemas psicológicos serios como la depresión o incluso en acciones suicidas al considerar que su vida no tiene sentido.   

Causas internas y externas

Habiendo entendido lo que son las crisis existenciales, es probable que te estés preguntando acerca de las causas que las producen. La verdad es que existen diferentes motivos en distintas áreas de la vida que te llevan a desencadenar una crisis existencial.

Por darle una causa ‘común’ podríamos decir que los cambios no deseados y bruscos suelen provocar crisis existenciales. Ya sean periodos de larga incertidumbre, la pérdida de un ser querido o incluso la rutina idéntica prolongada, pueden derivar en una carencia de identificación del sentido de la vida.

En cuanto a los motivos principales que podrían desencadenar una crisis existencial según las distintas áreas de la vida, te pongo algunos ejemplos: un despido, la muerte de alguien cercano, una depresión, un aborto, una enfermedad crónica…etc.

Según el momento de vida en el que nos encontremos podremos hacer frente a un tipo de causa más común u otra.

Crisis existencial a los 20

Durante la etapa de los 20 años, se suelen producir las primeras crisis existenciales.

En este caso los motivos principales suelen ser el tener que madurar y observar que la vida no es sencilla.

Buscar una trabajo, independizarse, empezar a asentar la bases de una vida adulta pueden afectar a nuestro concepto de identidad, no sabiendo muy bien quienes somos o incluso considerando que no estamos preparados todavía para esa etapa.

Crisis existencial a los 30

Las crisis existenciales a los 30 años suelen estar marcada por la falta de coordinación entre lo que ‘debería ser’ y lo que es.

Me refiero específicamente en el ámbito de pareja y familia. Existen todavía muchos condicionamientos en cuanto a que la sociedad espera que te cases y tengas hijos. Sin embargo tal vez no hayas tenido la oportunidad o no quieras eso en tu vida.

Es precisamente ese dilema entre lo que ‘se espera’ y lo que es lo que puede provocar una falta de sentido en la vida.

Crisis existencial a los 40

En esta etapa las causas de una crisis existencial suelen estar ligadas a los fracasos familiares o el exceso de trabajo.

Por un lado, muchas personas hacen frente a divorcios, teniendo que cambiar su vida por completo. Mientras que otras se lamentan por haber trabajado en exceso y no haber visto crecer a sus hijos o sentir que se han perdido algo.

Ambas situaciones provocan estrés y rechazo a como se ha vivido hasta la fecha.

Crisis existencial a los 50

A partir de los 50 los principales motivos para vivir una crisis existencial son la edad y los condicionamientos.

Los primeros achaques a la salud, ver como los hijos se independizan, haber conseguido ya retos profesionales, hacen que tengamos la sensación de que no queda mucho más por vivir, que ‘queda lo peor’.

Crisis existencial a los 60

De los 60 en adelante, la causa clave de una crisis existencial es la muerte. 

Saber que uno ya ha cumplido sus funciones en vida, que no tiene trabajo y su día a día es esperar a que el fin llegue.

Esto provoca muchísima ansiedad y una falta de sentido de vida importante, no entendiendo mucha gente la finalidad de esta etapa.

Como superar una crisis existencial

Si crees que estás atravesando una crisis existencial y consigues identificar la causa te felicito, sin embargo, no es necesario que te centres en eso sino en dotar tu vida de significado.

Digamos que la finalidad de una crisis existencial no es ‘fastidiarte’ sino ‘recolocarte’.

Puede que así de primeras no lo entiendas e incluso pienses que me estoy riendo de ti.

Nada que ver.

Una crisis existencial nos hace conscientes de que nuestra vida no tiene un sentido definido. Es decir, que vivimos a la deriva, día a día sin cuestionarnos para qué hacemos las cosas.

Puede que incluso sea la propia rutina diaria la que te haga cuestionarte que sentido tiene vivir. Si te levantas, trabajas y te vuelves a dormir para empezar de nuevo al día siguiente igual que el anterior.

Habiendo entendido la finalidad de las crisis existenciales y como pueden ayudarnos, pasemos a la acción.

Valora tu situación

Si eres consciente de que estás pasando por una crisis existencial, valora tu situación concreta: tus pensamientos, sentimientos y tu comportamiento diario.

¿Eres capaz de hacer una vida normal: ir al trabajo, quedar con amigos…? En base a como sean tus síntomas podrás solucionar la crisis existencial de una manera u otra.

Acude a un especialista

Coaching personal

Si a la pregunta anterior sobre si eras capaz de hacer una vida normal has respondido afirmativamente. Personalmente te recomiendo que hagas un proceso de coaching personal con alguien especialista en gestión del cambio.

Sólo una persona con esa formación se ha visto expuesta a personas que han pasado por lo mismo. Muy probablemente se ha especializado en el cambio porque lo ha vivido en primera persona.

En este sentido, el coaching puede ser muy beneficioso. Se centra en encontrar el ‘para que’ de las cosas, nuestra motivación última. Además, se enfoca en la acción de llevar a cabo y encauzar de nuevo la vida a un dirección deseada.

Te brinda a mayores un acompañamiento personalizado donde podrás conocerte mejor y empezar a conseguir esa pieza que puede estar faltando en cuanto a tu identidad.

Si consideras que has tocado fondo. No puedes hacer tareas de la vida cotidiana como ir al trabajo o incluso quedar con tus amigos. Te recomiendo personalmente que acudas a un psicólogo y si fuese necesario un psiquiatra.

Muchas veces las crisis existenciales están acompañadas de un malestar severo. Aunque no sucede en todos los casos, sí en la mayoría. Un psicólogo puede ayudarte a que no caigas en un trastorno depresivo severo o incluso eliminar, si fuese tu caso, tendencias suicidas.

En una situación donde el malestar es tan elevado, sería una irresponsabilidad por parte de un coach abordar esa situación, si quieres saber más al respecto, puedes investigar más sobre las diferencias entre el coaching y la psicología.

Lee libros o escucha charlas de personas que hayan vivido lo mismo

Puede parecer una tontería pero no existe nada mejor que sentirse entendido.

Cuando uno atraviesa una crisis existencial es muy probable que crea que nadie de su entorno consigue entenderle. Aunque no necesariamente sea cierto.

Por eso, leer libros, artículos, canciones o incluso charlas de personas que hayan atravesado la misma situación. Pueden ayudarte a ver como consiguieron salir de ahí y que les ayudó. Haciendo esto es muy probable que encuentres alternativas que antes no considerabas.

Búscale un sentido a tu vida

El principal problema que uno experimenta durante las crisis existenciales es precisamente la falta de sentido en su vida. Intenta conectar con tu pasión o con aquellas cosas que te hacen sentir lo más vivo posible.

Un buen ejercicio que te puede ayudar es imaginar que has muerto y ver que te gustaría que dijesen en tu funeral.

Viendo eso podrás ver que cosas no te gustan a día de hoy de ti mismo y ver que otras te gustaría modificar. Solo teniendo un sentido de vida, se puede soportar la adversidad como decía Nietzsche en su frase:

Quién tiene un porqué para vivir, es capaz de soportar cualquier cómo - F. Nietzsche Clic para tuitear.

Céntrate en tu autoestima

Aunque a día de hoy muchas personas confunden la autoestima con el egoísmo no hay nada más bello que quererse de verdad a uno mismo.

Si estás atravesando una crisis existencial, trabajar en tu autoestima te ayudará a encontrar recursos en ti mismo que no creías que tenías. Además es una de las características más afectadas cuando se atraviesan crisis existenciales. Al verse afectada la identidad de uno mismo, es muy difícil ‘querer’ algo que ya no se siente propio y desconoce.

Actividades cotidianas tan simples como por ejemplo: ponerse cremas al salir de la ducha; elegir una ropa bonita para cada día; maquillarse o arreglarse; ponerse colonia… son detalles que marcarán la diferencia. Para ir ganando poco a poco de nuevo la confianza y estima en uno mismo.

Mindfulness

Aplicar técnicas de mindfulness, relajación, meditación y atención plena a lo que ocurre en cada instante evitará que tu mente divague buscando más motivos por los que la vida no tiene sentido.

Es una buena herramienta en la que poder centrarse para mejorar muchos de los ‘síntomas’ que producen las crisis existenciales. Además, te proporcionará una dosis de tranquilidad para hacer frente a un periodo de tu vida de extrema vulnerabilidad.

Conclusión

Como hemos visto, las crisis existenciales son esos momentos en los que la vida carece de sentido. Provocando sensación de estar perdido, abrumado y confuso.

Aunque no todo el mundo las experimenta. Son una buena oportunidad para ser conscientes de que vivimos la vida con el piloto automático puesto. Pudiendo conocernos mejor y modificar aquellas cosas de nosotros mismos que no queremos que formen parte de nuestra identidad.

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¡Muchas gracias!  

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Celia de la Hoz Sacasa

Experta en Coaching Profesional acreditado por la International Coaching Federation (ICF) y la Asociación Española de Coaching (ASESCO). Mentora de habilidades interpersonales y comunicación (soft skills).

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